jueves, 1 de mayo de 2014

El punto final





Recuerdas que una vez te dije que esperaría hasta que el último sol se apagará y entonces todavía, no importa que siguieras confundida... yo te querría--lamentable pero cierto--yo sí me acuerdo y nunca creí estar en este punto.

 ¿Sabes? cuando pasábamos horas y horas hablando sin un final cercano, sentía que era mentira todo, y regresaba a mi casa y me preguntaba ¿es en serio? o me estoy volviendo loco, pero cuando veía mi rostro reflejado claramente en tu mirada sentía como un decreto, una conspiración para que estuviéramos juntos pero no sucedió.
Tarde mucho tiempo en darme cuenta de lo que en verdad estaba pasando y para serte sincero, me aferré. Habían tantas cosas que no parecían una coincidencia y no podía dejar que se escapará de mis manos la que podría ser el amor de mi vida !No quería dejarte ir! pero por más curioso que parezca tu tampoco querías que me fuera y es lo que entiendo en el subtexto de tu ausencia. 
Ahora que no estás y que involuntariamente--aunque si quiero-- sigo revisando tus pasos, sé que también piensas en mí, que en las mañanas, también recuerdas nuestra rutina, que cuando más sola estas... también me quieres hablar y no te culpo... Yo también me enamoré.

Pensé mucho, no solo en ti, en nosotros, aunque no fuéramos uno, me gustaba pensar que lo éramos. Pensé tanto en como seríamos si uno convenciera al otro que volvernos locos valía la pena. Es difícil, ya lo sé, yo también tenía muchas dudas--y aunque te pensaba-- yo sabía que tu corazón hablaba en otro idioma. Quisé regresar al otoño, donde hablábamos el mismo idioma y no hay viaje de vuelta que quiera llevarme de pasajero. Ha pasado el tiempo y no se puede volver atrás.

No sé como he llegado a este punto, en el que ya no te puedo dejar ir--por más que quiera-- no te puedo olvidar, tienes todo aunque yo no te lo di, lo más seguro es que fue mi culpa pues te quise tanto y tu voluntad era otra, y por más que me quiera pasar cada uno de mis momentos a tu lado, toda mi energía la tengo que concentrar en dejarte ir, en que sigas tu camino, lo que te haga feliz.
Pasarán algunos días, quizá meses o semanas, en los que aún te extrañaré, pero espero recuperarme, tranquila... no es tu culpa. En cierto punto me gusta extrañarte, el recuerdo vago, casi agridulce, también me alimenta.
¿Qué voy a hacer contigo? No puedo dejarte ir, por más que deba, y aunque no sea sano, me gustaría arriesgarme ¿Volverás? o jugaremos a darle paso al destino....
Espero que algún día pienses en mí y que mi cuerpo no este tan maltrecho de tu ausencia y que sin dudarlo dos veces, con la seguridad que no te caracteriza me llames por teléfono y me digas "Quiero hablar" y volvamos a vernos con aires de volver aunque sepamos que no vamos a ser y nos arriesguemos a mirarnos a los ojos sin fácilmente caer, y hablemos horas y horas para después llorar de felicidad.

Espero, que algún día,  quieras arrepentirte, pero recuerdes lo que fue tu último adiós, tus palabras, y lo que nos hicimos sentir, no somos dos, no vamos a ser y esa es la realidad.
Nunca voy a entender que fue lo que hice mal, ¿quererte tanto? no lo vuelvo a hacer, ¿perderme a mi mismo por hacerte sonreír? tal vez, no sé, pero sin duda me hiciste pensar pero eso no fue tu culpa, fue mía pues me gusta arriesgarme, y jugar a morir, lo único que me queda por decir es que a veces hay que entender que habremos personas que no tenemos buena suerte en el amor, pero tenemos suerte en muchos otros aspectos de la vida.





martes, 14 de enero de 2014

Volver a creer.




Siempre he pensado que la música es una de las maneras más sanas, naturales y sinceras de expresarnos. Encuentro en las letras de canciones con una melodía particular algo especial que siempre transmite algo, ah pero sí yo escribo una canción, ni me pregunten para quién la escribí, por que los sentimientos nos dicen muchas cosas, pero en canción, son mucho más reales que lo que pudiéramos nosotros describir.
Cuando te identificas con una canción, no puedes mentir, sientes una conspiración a tu favor y/o contra, te sientes observado, idealizado e incluso alucinas  historias de como  podría existir una conexión verdadera entre esa rola y tu. ¡No pueden mentir!, siempre pasa. Hoy me he encontrado con una canción que no he podido parar de escuchar. Lo único que puedo pensar ahora acerca de esa melodía que además forma parte de el soundtrack de una película que ahora ansío por ver, es ¿por qué no dura más? es una canción muy corta... y yo con el alma en un hilo esperando seguir escuchando más palabras acompañadas con la melodía que ha conspirado en mi corazón ya que definitivamente se identifica conmigo. Así pasa, la música solo retrata un poquito de lo que en realidad quisiéramos decir, pero siempre deja abierta la posibilidad a que la imaginación haga de las suyas e idealicemos miles de historias, personas, recuerdos, emociones al momento de escucharla.
Esa melodía que me ha paralizado toda la tarde, al ser parte del soundtrack de una película me hace preguntarme. ¿Por qué las películas son así? ¿Se lo han preguntado? Todo sucede tan rápido. En un film de 90 minutos, los personajes se encuentran a si mismos, se pierden, tienen choques emocionales, altercados con seres queridos, reconciliaciones, pierden el amor, y lo recuperan para terminar con un bello final. ¡Las cosas no son así!,  es más difícil todo en la vida real, aunque pierde sentido quejarnos de esto ya que es lo mágico del cine pero... ¡yo quiero! Quisiera que fuera una película, que mañana al despertar, voltearé al reloj y una canción increíble comenzará a sonar mientras se enreda alguna situación que iniciará con la película que voy a contar, que saldré de mi casa  caminando, ajá, y me tropezaré, sin hacer alguna idiotez, con el amor de mi vida, el cuál desaparecerá los siguientes 20 minutos para que mientras vive su diario se de cuenta que en ese tropiezo se cruzó con la mirada que podría ser el amor de su vida, mientras yo recorro largas distancias buscando rastro de la mujer que robó mi corazón en un momento, ¡esta padre! ¿no? 
Ya sin tantos rodeos, lo más divertido de esta anécdota  es que la causante fue una canción que yo pondría en la película que contaría mi historia, pues me encantó, pero es que la música llena espacios inimaginables en nuestro corazón y nos lleva a lugares que tal vez no conocemos o ni siquiera recordábamos y sin importar la realidad en la que estamos, o la historia que queremos vivir, o los dilemas personales con los que diariamente luchamos esperando que de película se resuelvan durante el transcurso de hora y media, son mejores si te sumerges en algo que te identifica, como por ejemplo una canción como mi caso, o un libro, historia, artículo de internet, película, etc. y sin darte cuenta te abre los ojos a panoramas distintos, te invita a intentar alternativas que no habías pensado o te hacen olvidar todo y vuelves  a creer. 



jueves, 2 de enero de 2014

Todo lo que tengo es para ti.






Ni la soledad mata, ni el amor alimenta, ni tus ojos hablan, ni por quererte tu tendrías que sentir lo mismo por mí. Todo lo que tengo es para ti, no necesito que analices la propuesta ni que hagas muchas preguntas, dejemos las dudas para después. 
No prometo nada extraordinario ni eterno, puede que ni te guste o que se te haga muy ridículo, no es necesario que me entiendas, pero si aceptas... prométeme que será verdadero, todo lo que tengo es para ti.
Te regalo cada una de mis estaciones del año, para que no te sientas aburrida. Cuando llueva te sentirás caer, pero siempre habrá otro día soleado que te abrumará con su calor. Si un día mueres de frío, puedes llamarme y regreso a tu lado para que sobrevivamos juntos. Si el otoño te espanta y las hojas de los árboles atormentan tu calma, regresamos a Septiembre dónde el color me inspira. 
Te regalo cada sentimiento, para que hasta en tu más grande coraje pueda amarte igual que siempre. Si un día quieres mentir, sabrás que pesé a las consecuencias aún te seré adicto, si el llanto te colapsa, seré calma en tu mirada. Si nada te late, no será por soledad sino sutil indecisión disfrazada de estrés en tu mente, que no te deja pensar. Si sientes que ya no me amas, volveré a ser esclavo de tus caprichos para que caigas de nuevo en mis brazos.
Te regalo mi voz para que la uses como guía, que con solo escucharnos podamos sentirnos cerca, aunque la distancia sea más allá de o terrenal. Te regalo mis canciones, sé muy bien que te van a gustar y que iluminarán tus sentimientos al son de la música que más me gusta. Te regalo mis recuerdos, para que sientas la energía que llevo dentro al recordar cada momento en que te vi pasar, te vi sonreír, como tu felicidad me derritió y como me enamoré de ti. 
Te regalo mi inmadurez, para que tomes de ella y a veces no nos queramos ver y aprendamos a extrañarnos de manera que cada día que nos miremos a los ojos podamos ver en el reflejo nuestra verdadera inspiración. 
Te prometo muchas cosas y eso nunca es confiable, pero hay una manera de comprobar que no  te voy a fallar. Mira mis ojos, toma mi mirada e imagina conmigo, mírame como me he perdido y sabrás que no hay nada más real que todas las cosas que ya he mencionado, toma mis manos que retumban al ras de tu piel con la mía, tiemblan de sentirte cerca... toma mis manos y sentirás vibrar mi corazón.
Ni el tiempo ni las circunstancias pueden darnos lo que único que yo te pido a cambio y también es complicado pues con tenerte a mi lado ya debería de ser suficiente, solo quiero que creas en mí, que confíes en lo que te digo y que sientas conmigo lo que yo siento por ti. 
Créeme, sea mucho, poco, austero, patético o suficiente... Todo lo que tengo es para ti, te lo prometo, solamente dime... ¿Dónde estás?