jueves, 25 de julio de 2013

Mi vida





Si me pongo a analizar las situaciones que rodean la vida que vivo... mi vida, me quedaría con muy poco tiempo para disfrutarla, pero es mi vida, mía, la que vivo, solo yo estoy viviendo esto y a veces quiero entender... pero no puedo. 
En un mundo abstracto tu me hablarías seguido y yo estaría harto. ¡No me hables tanto! que soy de corazón vulnerable y puedo cometer alguna locura. Como si hablarte fuera más que solo palabras... en mi vida, si la mía, hablamos en un idioma único y lo peor, nos entendemos, nos reímos y podemos incluso bromear. Entender algo de mi vida, es lo que me encanta, por eso me invento cosas, mi vida es mía, solo yo la estoy viviendo. En mi vida, llueve espeso, pero las gotas que caen del cielo no te tocan, solamente alimentan el alma... ya les dije es ¡mi vida!.
Cuando estoy contigo sintiera como que siempre supe como es la vida en pares, pero en realidad nunca aprendí nada de  matemática básica. Cuando pienso en ti recuerdo que no tengo el don de saber disimular, nunca supe como fingir algo en lo que no creo, y cuando pienso en ti, he llegado a perderme en el disimulo de no mirarte. En mi vida, la que yo vivo, no hay pierde por que estás conmigo, y aunque sea mi vida, y solo yo la este viviendo, tu estás aquí.
Entonces me pregunto ¿qué hay de diferente entre la vida que yo vivo y la que quiero vivir? por que sin duda estoy vivo, pero lo que quiero vivir a veces no me pasa, y me di cuenta que cuando eres como siempre quisiste ser eres mucho más auténtico de lo que en realidad eres, pero como quiera no estas conmigo. 
En mi vida diría: "ya no me hables tanto, que estoy tratando de olvidarte", pero en verdad ya no quiero hablarte, por que me cuesta más no poder encontrarte.
Ya no me hables tanto, por que tus ojos no me dicen nada, no me pidas que me vaya cuando estoy tratando de irme por mi voluntad, no quieras que pueda olvidarte de la noche a la mañana, pues en mi vida no amanece si no estas a mi lado.
Que vida la mía ¿no? a veces no la entiendo y eso que es mía, solo yo la vivo, pero vida... nunca me dijiste que para conquistar su corazón no debía vivir tan solo mi vida, si en mi vida no esta ella, vivir mis días, aunque ella viva de noche, leer mis nubes, cuando ella prefiera soleado. Vida, no es vida... aunque sea mía, si no estás tu, por que mi vida, la que siempre quisé, estaría en tu vida, donde tu puedas estar. Mi vida serías tú.



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lunes, 22 de julio de 2013

De seguro ya se hartó.



¿No les ha pasado que se sientan a escuchar música, y deambulando por internet se encuentras con una canción fascinante que la repiten unas 27 veces, o aunque sea las suficientes que incluso tu familia y los que están cerca del computador ya comienzan a aprenderse la letra? A mí si me pasa seguido, bien raro. Siempre he dicho que la música es no solo la ventana del alma, sino la manera más sana de expresarnos, siempre encontramos una canción que nos lleve a lo que queremos decir, o escribimos una canción o simplemente la música nos acompaña en los momentos más.... sentimentales diría yo. ¡Qué belleza! ¿no? Por que, son las melodías de canciones que nos encantan o a veces las que nosotros mismos creamos las que hacen hablar a nuestros sentimientos.
 Últimamente se me ha hecho decir mucho la frase: "Escribo para darle voz a mi corazón", y es que sí, el pobre tan dependiente de lo que yo pueda pensar ya ni lo dejo opinar a veces, de seguro ya se harto, de mí claro. Tantos tropiezos que para que trato de engañarlos ¡me encantan! esta con ganas hacernos de ideas, imaginar, creer y se nos olvida, solo a veces... crear. Culpo a la música por que le damos play y nos cambia el mood del día completamente, nos hace imaginar, nos lleva a lugares desconocidos, nos trae ideas a la cabeza y el pobre corazón, a veces, yo creo, de seguro dándose de golpes con la pared, por que esa música tan gacha... ¡nos ilusiona! tiene un poder increíble para meterse con nuestros sentimientos y darnos mil vueltas en la cabeza hasta dejarnos confundidos, enamorados, desilusionados, incluso a veces nos dice tantas verdades. 
Y yo escuchando música diariamente, 24 horas al día, ¿pues qué? al cabo son vacaciones y el corazón, de seguro ya se hartó. Sí, ya se ha de haber hartado de mí y mis malas decisiones con respecto al amor, sentimientos y emociones y yo no le doy chance. 
Lo siguiente puede ser muy abstracto y no espero que lo entiendan pero literal, me senté a hablar con el corazón, le dije ¿Qué traes? ¿Qué te pasa? y sí... platicamos. Me dijo tantas cosas, algunas ya las sabía y otras no me interesaba saberlas, otras me sorprendieron y unas sin duda me llenaron los ojos de lágrimas. Había callado tantas veces a mi corazón y estaba cansado de no poder hablarme, me sentí mal de momento. Claro que pusé la música como un pretexto, la música es hermosa y como ya lo mencioné es una de las expresiones artísticas más sanas que puedan existir, pero a veces si pasa, hacemos tantas cosas por nosotros, y terminamos dañándonos a nosotros mismos, y el corazón de seguro ya se hartó, de que no lo escuchemos. He aquí el ¿por qué? es importante hablar con el corazón, literal, no hablar de lo que creemos que sentimos y causar problemas con amigos y familiares por ser muy sincero bajo la excusa de que "eso me decía el corazón", eso entra en otra área ja ja.
Entonces les platico mi situación personal, ya que estaba hablando con el corazón, harto, un poco decidí ponerme a escribir de las cosas que me contó, pues sin duda me dejaron muchas historias que tenía que platicar, encontrar la manera de que mi corazón tuviera voz. Escribí canciones, muchas, buenas y malas, algunas no pienso volverlas a cantar nunca, pero me este ejercicio... me hizo tanto, tanto bien.



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martes, 2 de julio de 2013

Día de ti.





Me gusta ser precipitado, no encuentro que hay de malo en hacerme un poco de daño. Me gusta pensar en lo que piensas, no se por que estaría yo siendo de mente intensa, si tan solo quiero saber acerca de lo que piensas. Sé que adelantar conclusiones es algo que afecta las emociones, pero emociones o no como quiera las siento y si las pienso y adelanto conclusiones, me ahorro des motivaciones. 
Salí a la calle con ganas de encontrarte. En realidad salí a la tienda a comprar algo, pero no tenían lo que necesitaba así que mejor me invento que la salí a dar la vuelta con la intención de verte, pues al cabo nada más yo sabría que fue pura suerte. Salí con ganas de verte y no volver jamás, con ganas de quedarme contigo. Salí con ganas de encontrarte una mentira, de caer en cuenta en algo que de seguro ya sabía pero quería que fuera la vista quien descubriera tu partida. 
Ya que andaba de salida me di una vuelta por el lugar de tu venida, al cabo que ni tenía la intención de encontrarme con algo que te sacará de mi vida, solo era la aventura de tenerte pero sin poder verte.
Me encontré con un charco en el que saltaban las gotas del cielo reanudando mis deseos por verte llover, no lluvia de ti, sino de verdad. Una lluvia que me llenará de alegría, olvidando la verdadera razón de mi salida, así nadie sabría por que ocultaba la sonrisa.
Me encontré con el amor amarillo, no el disco de Cerati, ni las frases que me gusta escribir acerca del misticismo alrededor de este color que parece encantarme. Un millar de girasoles que me recordaron al sol, y no por el color sino por la sensación. El amor es amarillo por que irradia luz y alegría. El amor es amarillo por que me despierta cada día. Sin entrar en más detalle de color, ese girasol simplemente me encantó.
Mucha lluvia, color, sensación y palabrería pero yo seguía sin revelar cual había sido el motivo de mi salida. Quería verla y descubrir una mentira  o de perdido saludarle y olvidarlo todo con una sonrisa. Quería ir a la tienda a comprarle algo que la hiciera feliz, pero fue pura suerte la que tuve al caminar, encontrarla, y que la suerte me derramara un día feliz.



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